

Efimeroteca
El blog impersonal de Edgar Seoane


Si Lenin levantara la cabeza…
En la primera parte de esta serie, expliqué el origen del Spectrum soviético y por qué se sigue utilizando en Rusia en contra de otras plataformas mucho más modernas y potentes. En esta segunda parte os mostraré la potencia que consiguen sacarle. Sigue la historia »
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El Spectrum fue el Ford-T de los 8 bits. Acercó el pueblo a la informática. Era un microordenador con una relación calidad/precio muy ajustado, que se popularizó de forma masiva sobretodo en Europa. Con el tiempo se ha convertido en un anagrama de los 80 alcanzando una cota de carisma que lo ha hecho sobrevivir hasta nuestros días.

Y es que, muerto no está precisamente el Spectrum. Con la llegada de los 16 bits, fue sólo cuestión de tiempo que los nuevos sistemas capitulizados por el Amiga y el Atari ST, desplazasen a los míticos Spectrums a la extinción. Sin embargo, en la antigua Unión Soviética, se continuó comercializando.
Quizás la filosofía Ford-T impregnada en ese teclado de goma con corazón de Z-80, lo considerasen los soviéticos como compatible con su política en el mercado ruso. Muchos se hicieron con uno. ¡Qué irónico!, ¿no?
