

Efimeroteca
El blog impersonal de Edgar Seoane

Lo admito soy un fiel entusiasta del cine 3D. Desde que estoy en Barcelona me he visto prácticamente toda la cartelera del IMAX. Películas que eran meras demostraciones del futuro inminente.
He ido recientemente al estreno de “UP”, la última película de Pixar en 3D. Me encantó, pero me encantó aún más al estar realzada por las tres dimensiones y poder apreciar los volúmenes de las escenas.
Me pareció curioso que “regalasen” las gafas polarizadas con el precio de la entrada, por lo que tengo un par en mi casa. Y aquí es dónde mi mente inquieta empezó a investigar y a curiosear. Porque como un niño grande: ¡quiero esto en mi casa!
Aviso que el proyecto de momento está en fase de prototipo, por lo que no tengo fotografías del montaje final. Pero todo llegará.
Lo primero que hice fue estudiar como funciona el sistema IMAX, que es la polarización de la luz y como consiguen esas gafas mostrar las imágenes correspondientes a cada ojo. Algo así como hacer ingeniería inversa.
Descubrí que… ¡el sistema es sumamente simple! y es muy parecido al clásico sistema por anaglifos. Esas ridículas gafas con una lente azul y otra roja que no dan más que mareos, se pierden prácticamente todos los matices de color, por no decir que, según que imágenes los filtros no filtran como deben y acabas viendo la imagen duplicada. Un asco.
Así que, una vez descubierto el sistema me he lanzado a explicarlo. Aunque antes un poco de teoría para comprenderlo:
1. ¿Qué quiere decir que las gafas están polarizadas?
Cito textualmente desde la Wikipedia:
“Un filtro polarizador es un material con transmitancia selectiva a una determinada dirección de oscilación del campo eléctrico de una onda electromagnética como la luz. Cuando un haz de luz no polarizada atraviesa dicho material, la luz saliente transmitida queda polarizada. Un filtro polarizador puede disminuir la intensidad luminosa de un haz de luz polarizado e incluso bloquear su paso.”
En un lenguaje más sencillo y para que todos podamos entenderlo, imaginemos que tenemos una pistola que lanza un chorro compuesto por pequeños cubos, esferas y pirámides. Si quisiésemos descartar las esferas y las pirámides del chorro de la pistola, necesitaríamos poner delante de la dirección del chorro una rejilla perforada por cuadraditos para que los cubos pasen a través de él y por el contrario las esferas y las pirámides reboten al impactar contra la rejilla. Es como el juguete que todos hemos tenido de niños que consistía en colar polígonos de colores por el agujero con la forma correcta. De una forma similar polarizar la luz significa filtrarla para que la longitud de onda de la luz sólo circule en un plano determinado y por tanto sea visible en un ángulo concreto al utilizar las gafas.
La imagen que vemos sin gafas en una pantalla de cine 3D está compuesta por dos imágenes superpuestas, polarizadas de forma distinta para cada ojo. Las gafas actúan como filtro recibiendo para el ojo izquierdo una imagen y para el ojo derecho otra imagen, el cerebro hace el resto y fusiona ambas imágenes creando un efecto tridimensional. Como decía, es muy parecido al sistema antiguo de las gafas rojo y azul, la imagen azul sólo se filtra por la lente azul y viceversa, aunque el sistema de polarización tiene una calidad inmensamente superior.
Y éste es el “gran secreto” del IMAX.
2. ¿Qué necesitamos para construir nuestro cine 3D de bajo presupuesto en nuestra casa?
Aquí viene la parte que me trajo de cabeza. Necesitamos enviar dos imágenes sincronizadas y polarizadas de forma diferente para cada ojo. La solución es utilizar dos proyectores, superponiendo ambas imágenes. Además necesitamos una pantalla especial en la que haremos la proyección, llamada silver-screen, que tiene como característica una capacidad mayor de reflejar la luz respecto a las pantallas blancas de toda la vida para diapositivas, que tienen un índice de refracción muy alto.
Bien, necesitamos el siguiente material para la construcción de nuestro Home Theater 3D casero. En los enlaces que os dejo encontraréis todo lo que necesitáis.
- 2 proyectores: Puedes encontrar los dos por unos 660 € para un formato 4:3, o unos 1.000 € para un formato 16:9. Pica un poco, pero es lo que hay. Lo ideal es que ambos proyectores sean del mismo modelo para evitar variaciones de luz y color.
- Soporte para los proyectores, os recomiendo que os hagáis un apaño porque los soportes pueden ser bastante caros. Simplemente hay que colocar un proyector uno encima del otro y separados para permitir la ventilación.
- 2 filtros polarizadores (uno de 45º y otro de -45º). Están por unos 20 €. Hay que colocarlos delante de cada uno de los proyectores para así polarizar la luz que emiten.
- 1 ordenador (vale ese ordenador viejo cogiendo polvo): puede ser gratis si ya tenéis uno, o bien comprar uno nuevo por más o menos 400 €.
- 2 tarjetas gráficas, o una tarjeta gráfica dual (2 salidas VGA o DFI): entre 50 € ó 100 €.
- 1 pantalla silver-screen: aproximadamente 130 € por una gran pantalla de 80″, ríete del vecino vacilón que se compró el último modelo en plasma de 2.500 €.
- Gafas polarizadas de 45º (te las regalan al ver una película 3D aunque cuestan menos de 3 € en el mercado).
- Altavoces conectados al PC, si quieres puedes lucirte con un sistema 7.1.
- Software: Stereo Movie Player (gratis).
- Películas en 3D. Podéis descargar algunas demos desde la página de NVIDIA Vision.
Total del prototipo: entre 860€ y 1.700€ aproximadamente. Depende mucho de la calidad del proyector que se escoja. Si ya tenéis un proyector os va a salir mucho más económico, pues sólo tendréis que comprar uno.
Como véis estamos muuuuuy por debajo de lo que venden algunos fabricantes de Home Theater 3D, que suelen ofrecer soluciones a partir de 20.000 € para arriba.
3. Construcción:
Necesitamos un ordenador con dos tarjetas gráficas o una tarjeta gráfica con dos salidas VGA/DFI. Descargamos el software Stereo Movie Player y descargamos también alguna película 3D desde la página NVIDIA Vision para probarlo.
Conectamos los dos proyectores a las salidas VGA/DFI, como si de dos monitores se tratasen. Configuramos nuestro sistema operativo para mostrar el escritorio expandido en las dos pantallas. En XP es haciendo clic derecho sobre el escritorio, luego “Propiedades”, y luego hacemos clic en la pestaña “Configuración”. Usamos una de las pantallas como dispositivo principal y en la otra pantalla chequeamos “Extender el escritorio de Windows a este monitor”. Y ajustar la resolución para que sea exactamente la misma en ambos monitores. Tened en cuenta que no todos los proyectores soportan resoluciones superiores a los 1024×768 píxeles.
Hecho esto ejecutamos el Stereo Movie Player y abrimos con este programa la movie que hemos descargado de demostración desde la página de NVIDIA Vision.
Lo que tenemos que hacer es:
1. Seleccionar “Side by side”, en el menú “Stereo”. Veremos la película con dos imágenes muy parecidas reproduciéndose a la vez una al lado de la otra, tal como os muestro en la imagen superior.
2. Ir a “Control”, después “Full Screen” y por último seleccionamos la opción “Dual Full Screen”. De esta forma lo que estamos haciendo es mostrar una de las imágenes en un monitor y la otra en el otro monitor. Al conectar los proyectores tendremos separadas ambas imágenes y sólo resta fusionarlas sobre la silver-screen.
Para fusionarlas necesitamos que ambos proyectores apunten al mismo sitio sobre la silver-screen proyectando una imagen sobre la otra. Delante de cada uno de los proyectores colocamos los filtros polarizados, hay que fijarse, porque uno es de 45º y otro de -45º y han de coincidir con la disposición de nuestras gafas. Si no vemos el efecto muy probablemente tengamos que intercambiarlos entre ellos. Ya sólo queda ponernos las gafas polarizadas y disfrutar de nuestro cine 3D en casa.
Si lo conseguís os van a salir amigos hasta debajo de las piedras.
Agradecimiento especial a Cinesa Diagonal de Barcelona, si no me hubiesen “regalado” las gafas no hubiera descubierto su funcionamiento y jamás hubiera escrito este artículo.
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